EL LICUADO LIQUAN O LA ESTATUA ATAÚD
Una estatua de Buda, del siglo XI/XII fue estudiada en el 2014 mediante una tomografía computarizada y descubrieron que no era una estatua. Era un ataúd que contenía los restos momificados de un monje budista, varón de entre 30 y 50 años.
Los órganos habían sido retirados y en su lugar se encontraron restos de rollos de papel con escritura china. Parece que falleció alrededor del año 1100.
Junto a la momia había un texto en el que parece aparece el nombre de Liquan, un maestro budista de entonces perteneciente a los monjes de Yamagata, de la escuela shingon y se sometían a unas prácticas de ascetismo extremas. Pensaban que su muerte era un acto de redención y que el sufrimiento les permitiría alcanzar el _Tushita_, una Tierra Pura, un lugar donde lograrían la iluminación mediante la meditación, algo que les permitiría velar por los seres humanos.
*¿Cómo murió este monje?* Se supone que murió de hambre, se sometió voluntariamente a un estricto ayuno que le llevaría a un estado de trance, meditación y, por supuesto a la muerte proceso llamado Phowa o práctica de la muerte consciente.
Este ritual de momificación se denomina “sokushinbutsu”, término japonés.
El proceso era terrible. El monje se alimentaba en una primera fase exclusivamente de semillas y frutos secos. En la siguiente etapa, durante mil días, ingería tan sólo semillas. Esto le causaba un sufrimiento y dolores atroces. Ya eliminada la grasa y el agua del cuerpo se le daba a beber un té preparado con la corteza de un árbol, el urushi, que provocaba vómitos recurrentes, así los fluidos corporales que quedaban eran eliminados. Con ello se evitaban las bacterias y virus que se pudieran producir. Cuando la purga estaba casi acabada, el monje era encerrado en una pequeña caja de madera con un respiradero a base de caña de bambú, se situaba sentado en posición de loto con una campanilla que debía hacer sonar una vez al día para que se supiera que seguía con vida. Cuando ésta dejaba de sonar, retiraban la caña de bambú, se sellaba la caja y se esperaban mil días más para abrirla y comprobar si el monje había alcanzado el sokushinbutsu y era ya un Buda viviente. Si el resultado era afirmativo era colocado en lugar principal y adorado, de lo contrario se enterraba con todos los honores.
_*fuente:*_
historia.nationalgeographic.com.es/a/monjes-que-s…
-tn.com.ar/internacional/…
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