PARA QUIENES NO PUDIMOS DESPEDIRNOS
Un relato de amor, memoria y esperanza Dr Hugo A. Fiallos Aún con una despedida pendiente El muchacho se acercó a la cama lentamente, con sorpresa, sin creer todavía lo que yo le acababa de decir. Nadie se lo cree. Oyen las palabras, entienden lo que signfican, pero el cerebro se resiste a procesarlo. "Esta agonizando, ya no hay nada que hacer por ella, entre a despedirse". Caminó con pasos lentos, pesados, que no querían, que lo acercaban a la realidad que no quería aceptar. Vio el monitor, vio a su madre conectada al respirador artificial, vio como su pecho se elevaba y descendía rítmicamente, siguiendo el ritmo de la máquina.
Se inclino sobre ella y antes, en un remanente de machismo, volvió a ver a su alrededor quién lo estaba observando y se encontró con mi mirada. Con un asentimiento de cabeza le dije "esta bien, hagalo" se volvió hacia su madre, le dio un beso en la frente y comenzó a despedirse de ella mientras dejaba que las lágrimas y la tris...