LA BIBLIA EN LAS ESCUELAS, ¿SOLUCIÓN O DISTRACCIÓN?
Dr Hugo A. Fiallos Católico nominal no practicante. En Honduras, cuando un problema es demasiado grande para enfrentarlo con seriedad, se le hace cadena de oracion. Funciona como sedante colectivo: calma conciencias aunque no resuelva nada. Ahora, ante el colapso crónico del sistema educativo, el Congreso ha descubierto su nueva panacea: leer la Biblia en las escuelas públicas. Porque, claro, si no hay agua, libros, laboratorios ni salarios dignos, siempre queda el consuelo de Isaias 30:18 “…Bienaventurados son los que esperan confiados en la ayuda del señor…” Amén hermanos. Podeis ir en paz. La lógica es casi poética: si no podemos alimentar cuerpos, alimentemos almas. Si no hay pupitres, que haya salmos. Si no hay internet, que haya epístolas. La política pública convertida en misa de cuerpo presente. Según sus defensores, la medida “rescatará valores”, “combatirá la violencia” y “formará mejores ciudadanos”. Suena hermoso. También suena peligrosam...