UNA HISTORIA COTIDIANA REAL


- Y entonces, que tenemos?- pregunté
- Mire Dr. Este paciente va mejorando, ya tolera estar boca 
         arriba
- ok, sigamos ejercitándolo
- Animo Jaime, ya vamos echándole pa´lante!
- Gracias doc.-dijo Jaime con hilo de voz
- No se oye muy capaz de hablar todavía, vigila su saturación. ¿Y este?.
- No doc, no coopera, le decimos que se quede boca abajo y el insiste que no y que no
- Ya se la explicó que se va morir si no nos ayuda?
- Ya, pero no coopera.
- Sedemoslo. Aumentale la dosis para que se quede tranquilo. ¿Como vamos aquí?
- No doc, ya no. Estamos al máximo con todo y no responde.
- Eso veo, ni modo, se va a morir. ¿Ya se habló con la familia?
- Yo les he dicho pero no les cae el veinte, aún tienen esperanzas.
- Bueh ni modo, hay que ser bien claros con ellos para que no se hagan falsas esperanzas.
- Si doc
- Y la doña?
- Esta señora ya hizo falla de muchos órganos, es irrecuperable
- Pero se está ahogando
- Si, no puede respirar
- Lo mas humano que podemos hacer es sedarla, intubarla y ayudarle a bien morir, que no sufra, pobrecita.
- Si doc ahorita

Esos son algunos de los diálogos que se tienen a diario en una uci, ese es el tipo de situaciones que no se ven, que no saben como nos afecta estar decidiendo día a día quien vive, quien muere, quien tiene opciones de mejoría y quien no. Sin contar las llamadas de amigos, colegas, superiores, todos solicitando un cupo, un cupo para el recomendado, un cupo para el papá de fulanito, o para el compañero, o el hijo, y la respuesta sigue siendo la misma. NO HAY CAMAS DISPONIBLES. No es que no se quiera ayudar, es que no hay como. Y cada vez la lista de espera por una cama cada vez más larga. Usted decida si quiere anotarse en la lista o simplemente quedarse en su casa, salir solo si es verdaderamente necesario, usar mascarilla, y mantenerse a distancia, es más fácil eso que estar angustiado buscando cama en algún hospital.

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